Leo en «¿Qué será lo siguiente?» un resumen muy clarificador de la evolución del software libre. Lo transcribo literalmente.
En un principio* estaba el software propietario.
Y se ideó el software libre.Algunos se quejaron porque era poco potente.
Y se desarrollaron todas las herramientas GNU.Algunos se quejaron porque faltaba un núcleo.
Y apareció Linux.Algunos se quejaron porque no era portable.
Y se portó a decenas de arquitecturas.Algunos se quejaron porque no habÃa soporte hardware.
Y se programaron los drivers.Algunos se quejaron porque no habÃa soporte.
Y se fundaron Red Hat, SuSE, etcétera.Algunos se quejaron porque no era rentable.
Y aparecieron las certificaciones y los planes de soporte basados en servicios.Algunos se quejaron porque era difÃcil.
Y se desarrollaron KDE y Gnome.Algunos se quejaron porque habÃa pocas aplicaciones.
Y se programaron más de 20.000 aplicaciones en los repositorios públicos.Algunos se quejaron porque era lento.
Y apareció el núcleo 2.6.Algunos se quejaron porque no habÃa compatibilidad.
Y se programaron Wine y Cedega.Algunos se quejaron porque era feo.
Y apareció Beryl.Entonces, ¿cuál será la próxima excusa para no usar software libre?




20 Julio at 11:27
Pues no lo sé, pero parece buena idea quejarse :)