Leo en «¿Qué será lo siguiente?» un resumen muy clarificador de la evolución del software libre. Lo transcribo literalmente.

En un principio* estaba el software propietario.
Y se ideó el software libre.

Algunos se quejaron porque era poco potente.
Y se desarrollaron todas las herramientas GNU.

Algunos se quejaron porque faltaba un núcleo.
Y apareció Linux.

Algunos se quejaron porque no era portable.
Y se portó a decenas de arquitecturas.

Algunos se quejaron porque no había soporte hardware.
Y se programaron los drivers.

Algunos se quejaron porque no había soporte.
Y se fundaron Red Hat, SuSE, etcétera.

Algunos se quejaron porque no era rentable.
Y aparecieron las certificaciones y los planes de soporte basados en servicios.

Algunos se quejaron porque era difícil.
Y se desarrollaron KDE y Gnome.

Algunos se quejaron porque había pocas aplicaciones.
Y se programaron más de 20.000 aplicaciones en los repositorios públicos.

Algunos se quejaron porque era lento.
Y apareció el núcleo 2.6.

Algunos se quejaron porque no había compatibilidad.
Y se programaron Wine y Cedega.

Algunos se quejaron porque era feo.
Y apareció Beryl.

Entonces, ¿cuál será la próxima excusa para no usar software libre?


  1. Miguel de Luis

    Pues no lo sé, pero parece buena idea quejarse :)

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