Un niño que estaba jugando a orillas del rÃo Nilo fue capturado por un cocodrilo. Su madre, que fue testigo de lo ocurrido, le suplicó al cocodrilo que, por favor, le devolviera a su hijo inmediatamente.
—Bien —respondió el cocodrilo—. Te devolveré a tu hijo si es que eres capaz de adivinar lo que haré con él. Pero debes tener en cuenta que si te equivocas, me lo comeré para merendar.
—Te vas a comer a mi hijo! —sollozó la madre, desesperada.
—Pues bien —dijo el cocodrilo—, ahora ya no puedo devolverte a tu hijo porque de hacerlo, habrÃas errado en tu pronóstico y ya he dicho que me lo comerÃa si no acertabas.
—Nada de eso —replicó la madre— porque si te comes a mi hijo habré acertado y me acabas de decir que si acertaba me lo devolverÃas. Sé que eres un cocodrilo honrado que cumple siempre su palabra.
¿Quién es el ganador lógico de esta situación? En términos estrictos de lógica, ¿qué creeis que es lo que pasará a continuación?
Ampliación (31/12/2006)
Aparentemente, la pregunta no deberÃa ser quién gana la discusión, sino si existe un ganador porque, a primera vista, el dilema no tiene solución.
Desde el punto de vista del cocodrilo, no tiene importancia que la madre responda correcta o incorrectamente. Si la respuesta dada es la correcta, el cocodrilo refutarÃa la afirmación de la madre en caso de devolverle a su hijo; si es incorrecta, el cocodrilo tampoco podrá devolverle el niño porque la madre no habrá acertado.
Desde el punto de vista de la madre, tampoco importa que su respuesta sea correcta o incorrecta. Si es la correcta, el acuerdo obliga al cocodrilo a devolverle a su hijo. Por otro lado, su respuesta tan solo podrÃa considerarse incorrecta después de la devolución del niño. Por tanto, el cocodrilo deberá devolverle a su hijo ya sea su respuesta correcta o incorrecta.
Analicemos las dos premisas del cocodrilo. La primera dice que le devolverá al niño si y solo si la madre pronostica correctamente lo que va a hacer. En cambio, según la segunda premisa, si le devuelve el bebé, la predicción de la madre habrá sido incorrecta. ¿Es eso posible teniendo en cuenta que según la primera premisa deberÃa devolver al bebé si y solo si la predicción de la madre es acertada?
La respuesta es que no es posible porque, como acabamos de demostrar, el acuerdo, si lleva a cabo, conduce a conclusiones contradictorias bien fundamentadas.




26 Diciembre at 23:55
Los cocodrilos no hablan.
A continuación llegará una enfermera y le dará la medicación a la mujer, le secará el sudor y apagará las luces.
27 Diciembre at 0:03
je je
En las pelÃculas de Walt Disney sà que hablan!
28 Diciembre at 16:43
Tiene su gracia al acertijo. He estado reflexionando un rato, pero creo que ambos argumentos son totalmente válidos. El problema me recuerda al clásico de la criptografÃa en el que es necesario una tercera parte de confianza entre dos individuos para llegar a un acuerdo. El cocodrilo deberÃa explicar su información a una tercera persona para que esta diera fe…Espero la solución en el próximo post ;)